
Lo que el Tío Roig ha hecho por los valencianos no se come en un año, en una crisis, ni en tres, ni en cuatro, por ello es lícito y de bien nacido pedir un referéndum popular o un Real Decreto que rebautice nuestra ciudad. Que Valencia deje de llamarse Valencia para adquirir el mejor nombre de Mercadona. Que nosotros, ciudadanos, pasemos a llamarnos mercadonos y mercadonas y que nuestra hermosa Comunidad se llame, desde el instante preciso del cambio, Comunitat Mercadona y País Mercadono.
Esto no es sólo un sueño, amigos de la Mercadona, nosotros lo podemos hacer realidad y ser más felices de lo que lo hemos sido nunca.
¡Bravo, Tío Roig!